martes, 30 de julio de 2013

MERMELADA DE CEREZAS Y NARANJA


Hola amig@s  Frutas Isabel os propone esta semana una mermelada con un sabor diferente y poco habitual, que puedes realizar con mucha facilidad.

Las mermeladas se empiezan hacer en tiempos remotos como una forma de conservar los frutos de temporada para el resto del año.

En la Edad Media nace esta forma de conservar los frutos cubriendo las frutas con miel. Las mujeres de aquella época empezaron a realizarlas con miel y frutos silvestres, flores o semillas.
 
En las mesas romanas se servían estas conservas dulces de postre o como se decía en aquel momento “mensa segunda” 

Con el descubrimiento de la fabricación del azúcar, llegan a nuestras cocinas lo que actualmente llamamos mermeladas o confituras.

¿  QUE TE PARECE CONSERVAR LAS CEREZAS TODO EL AÑO?

 El desayuno esta servido.



INGREDIENTES: 
  • 11/4 kg. de cerezas.
  • 800 gr. de azúcar.
  • 1 naranja.
  • 1/2 limón.

ELABORACIÓN:
Lavamos las cerezas y la quitamos los huesos y rabitos (pedúnculos), las vamos poniendo en una cazuela con el azúcar, el zumo de una naranja y una cucharada de zumo de limón, tapamos la cazuela y dejaremos macerar durante toda una noche.
 Las picotas del Jerte son las mas apropiadas para mi gusto.

 
A la mañana siguiente acercaremos la cazuela al fuego y dejaremos que la mezcla hirva por espacio de unos quince o veinte minutos a fuego suave, sin dejar de remober para evitar que la mermelada se nos pegue al fondo, pasado este tiempo comprobaremos su espesor y si no esta a nuestro gusto lo dejaremos hasta alcanzar el espesor deseado.


Mientras tanto esterilizaremos los tarros en los cuales vamos a conservar la mermelada.
Una vez alcanzado el espesor adecuado a nuestro gusto, tenemos dos opciones dejarlo tal cual si nos gusta que la mermelada tenga tropezones o triturarla si en vuestro caso como en el mio os gusta que quede fina.
Elijamos la opción que elijamos solo nos queda envasar al vacío la mermelada.
                                                                                   
                                                      Yo utilizo este método:
con la mermelada bien caliente llenamos los tarros, que hemos esterilizado antes, justo hasta el mismo borde, cerramos en caliente y damos la vuelta a los tarros que dejaremos enfriar de este modo y una vez fríos......el vacío conseguido, etiquetamos los tarros poniendo el nombre de la mermelada y la fecha de envasado.
Para mi es una mermelada muy rica y con diversos usos, pudiendo utilizarla  como cobertura de tartas de queso o requesón, tostadas o simplemente añadirla en yogures o cuajadas.





Espero que os guste, si tenéis algún problema en su elaboración preguntarme, estoy a vuestra disposición.
 
 

2 comentarios:

  1. Qué rica!!!!!! Yo que soy tan amiga de hacer mermeladas la probaré.

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  2. Pues Ana Isabel date prisita en prepararla, que las cerezas están a punto de terminarse, por lo menos por este año.

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